Lanzamos la segunda añada de nuestro espumoso más especial
Solo 1.581 botellas para celebrar 50 años de historia en cada burbuja
Lanzamos nueva añada. En Bodegas Valdemar hay fechas que marcan un antes y un después. Y este año celebramos una de ellas: el 50 aniversario del viñedo Finca Alto Cantabria, una de nuestras parcelas más emblemáticas y el origen de algunos de nuestros vinos más reconocidos.
Para conmemorar este hito, lanzamos al mercado la segunda añada de un vino muy especial: nuestro espumoso Conde Valdemar Finca Alto Cantabria Gran Añada 2020. Un espumoso que no solo destaca por su calidad, sino por ser el único elaborado en Rioja bajo la categoría de Viñedo Singular, una distinción que reconoce aquellos viñedos con características únicas y una trayectoria de excelencia.
Lanzamos nueva añada: Un espumoso pionero y de culto
El lanzamiento de la primera añada fue toda una declaración de intenciones. En un territorio como Rioja, tradicionalmente ligado a los tintos, quisimos ir más allá y explorar nuevas posibilidades desde una mirada muy personal. Apostamos por un espumoso blanco elaborado 100% con uva Viura procedente de una única parcela, y con una crianza larga sobre lías que le aporta elegancia, profundidad y complejidad.
La respuesta fue excepcional, tanto entre profesionales como entre nuestros clientes más fieles. Por eso esta añada 2020, elaborada con la misma filosofía, llega para consolidar esta referencia como un vino de culto dentro de nuestra colección.

Lanzamos nueva añada: Una producción tan exclusiva como su origen
Solo se han elaborado 1.581 botellas de esta nueva edición. Cada una de ellas refleja el carácter del viñedo Finca Alto Cantabria: su altitud, su orientación, su suelo calcáreo y, sobre todo, el respeto con el que lo hemos trabajado durante cinco décadas.
Este espumoso ha sido creado para aquellos que valoran la autenticidad, la elegancia y la singularidad. Para quienes buscan vinos que cuenten una historia en cada copa.

50 años desafiando las normas
Finca Alto Cantabria fue plantado por nuestra familia en los años 70, en una época en la que apostar por blancos en Rioja era poco habitual. Pero en Valdemar siempre hemos creído en la capacidad de este viñedo para dar vinos blancos longevos, expresivos y con personalidad.
Con los años, este viñedo ha recibido múltiples reconocimientos y ha sido clave en la evolución de los blancos de Rioja. Hoy, medio siglo después sigue siendo uno de los grandes orgullos de nuestra casa.
Y este espumoso es, sin duda, su máxima expresión.
Gracias por seguir acompañándonos en este viaje enológico lleno de historia, emoción y vinos con alma.